Laura, Rosana, Ángeles, Susana, Licia, Mónica, Gladys, Alicia, Azucena, Ana María, Cristina, Graciela, Liliana, Patricia. Senderos del Sembrador
Se relata la experiencia de un grupo terapéutico de apoyo a madres de personas adultas con discapacidad intelectual, enmarcado en los servicios brindados por un Centro de Día. Este grupo en principio se reúne cada semana en torno a una compartida y determinada definición de un problema: el cuidado de hijos/as adultas con grandes necesidades de apoyo y cómo, mediado por una intervención profesional que busca no reproducir situaciones de opresión, se produce lo que consideramos un giro epistemológico a partir del cual estas mujeres pueden analizar críticamente el recorrido por el sistema médico, y sus incumplidas promesas de rehabilitación; donde han sido y son estigmatizadas y su opinión devaluada a priori, como parte de una práctica de injusticia testimonial. Abandonando toda idea de “cura” o “solución” y revalorizando los conocimientos locales se busca la complementariedad entre profesionales y familias. Se co-construyen diálogos que permiten la revisión de conceptos como la construcción social de la discapacidad, la medicalización de la vida de las PCD y la feminización del cuidado propiciando un espacio donde se puede ofrecer resistencia a estos relatos, ver a los/as hijos/as como sujetos de derechos, que pueden tomar decisiones y no responder al imaginario capacitista. Surgen nuevas ideas sobre el cuidado y sobre cómo los hijos (y las madres) “hacen para hacer sus vidas”. No decimos que han sido víctimas y dejaron de serlo por nuestra intervención, sino que en el devenir del grupo se han ampliado las posibilidades de repensar la vida y construir nuevos relatos. Este artículo no es "sobre las madres", ni sobre "ser madres de discapacitados", sino reflexiones sobre cómo los profesionales podemos asistir/apoyar a las personas y las familias en sus búsquedas de tener mejores vidas, en la dirección que elijan