Ni la década ominosa de Lim, ni la mediocridad crónica de Meriton, ni la lluvia torrencial del pasado viernes. Nada detiene a Mestalla. Cuando el equipo terminó la primera vuelta colista con 13 puntos y Corberán estrenaba la segunda vuelta contra la Real Sociedad, hicimos mucho hincapié en la tremenda importancia que iban a tener los puntos de Mestalla para poder soñar con la permanencia, porque el equipo tenía en casa una serie de partidos que, de conseguir un nivel competitivo simplemente normal, podrían suponer muchos puntos. No nos equivocamos. Han sido seis victorias clave en estos tres meses: Real Sociedad, Celta, Leganés, Valladolid, Mallorca y Sevilla. 18 puntos. La salvación no es matemática, pero está encarrilada. Entre otros factores, por la fidelidad y la implicación de Mestalla. El viernes, día laborable, más de 46.000 personas. El tiempo y la historia lo recordarán: mientras el máximo accionista del club abandonaba al Valencia a su suerte, la afición dio un paso adelante llenando el campo y acompañando a los jugadores por toda España, ayudando, estando, remando. No se nos olvidará.