El deseo suele entenderse como sinónimo de atracción sexual, pero en realidad es un concepto mucho más complejo. No significa lo mismo para todas las personas ni permanece inalterable a lo largo de la vida. De hecho, una de las principales conclusiones de la sección de Sexualidad de esta semana es que muchas de las dificultades que aparecen en las relaciones tienen su origen en no hablar de qué entiende cada miembro de la pareja cuando habla de "tener deseo".