La consejería de Movilidad atribuye a la empresa responsable del servicio de transporte escolar en una ruta de Navia, la incidencia que se produjo en la jornada de ayer, de vuelta a clases tras el puente de Carnaval: una veintena de familias tuvieron que llevar al alumnado a clase, por sus propios medios. Consejería asegura que "de manera inexplicable", la empresa decidió enviar al bus a revisar el tacógrafo sin disponer de un vehículo de sustitución, pese a los días sin clase anteriores (viernes, lunes y martes). El Consorcio de Transportes ha informado ya a la consejería de Educación sobre lo ocurrido y asegura que aplicará las sanciones correspondientes, según lo previsto en el contrato. Susana Rodríguez, madre afectada e integrante de la AAVV de Anleo, asegura que la versión oficial no concuerda con la que ellos tienen, dado que la situación se ha repetido varias veces durante el curso escolar. Y habla de "falta de personal y de falta de gestión, con la que vienen peleando en los últimos seis años, aunque en esta última temporada, la situación se haya agravado".