La alcaldesa de Navia, Ana Fernández, ha visitado esta mañana los/as trabajadores/as de ENCE, para trasladarles su apoyo y del resto de la comarca. La compañía ha retirado las cámaras de vídeovigilancia que había instalado en los últmos días – dispositivos que el comité de empresa asegura, serían ilegales y únicamente contribuían a enrarecer el ambiente. Por su parte, a la entrada de fábrica, los/as trabajadores/as han comenzado a colocar tiendas de campaña, convencidos de que la huelga puede prolongarse durante meses. Mañana y pasado, las negociaciones entre la dirección de Ence y el comité de empresa volverán a retomarse. Desde la plantilla, se tomará en consideración el nuevo proyecto de planta de celulosa moldeada, siempre y cuando la empresa ofrezca garantías suficientes de la viabilidad del proyecto o, en su caso, del mantenimiento de las condiciones laborales de los trabajadores que pasarían a depender de ella. E insiste en el planteamiento de que no se va a aceptar ningún despido.
Por su parte, la alcaldesa de Navia, Ana Fernández – recibida con vítores a su llegada a la fábrica – confiesa desconocer el proyecto de esa nueva planta, más allá de la nota de prensa difundida por la propia ENCE. Nota en la que la compañía asegura que «el clima social e institucional es un factor determinante para consolidar proyectos estratégicos de futuro». De ahí que Ana Fernández recuerde que en toda la comarca se ha respirado siempre ese clima favorable a Ence y sus proyectos. No obstante, ha sido la compañía quien ha roto el buen clima institucional y por tanto será ésta la que deba dar un paso al frente, con una inversión adecuada y concreta, generadora de empleo de calidad, estable y cumpliendo toda la normativa en vigor». Añade además que se solicitará una reunión a la dirección de Ence, con todos/as los/as alcaldes/as de la comarca, para que explique cuál es su proyecto de futuro para la zona.