El informe anual que evalúa la prestación de este derecho en Asturias correspondiente a 2023 recoge que 34 personas solicitaron la prestación. Veinte de ellas eran hombres y catorce mujeres. Al inicio del proceso, cuatro personas revocaron su decisión y otras diez fallecieron antes de la tramitación, a pocos días de enviar la petición. De las otras veinte solicitudes, doce fueron aprobadas (ocho personas recibieron la prestación, una la revocó y otras tres pidieron aplazamiento) y las otras ocho denegadas.
De los ocho casos en la que se realizó la eutanasia, cinco se realizaron en el domicilio mientras que tres recibieron la prestación en medio hospitalario.
Las enfermedades neurológicas y oncológicas irreversibles, incapacitantes, en fases muy avanzadas y sin alternativas terapéuticas continúan siendo las patologías que padecen las personas que piden la aplicación de este derecho.
La media de edad de los demandantes se sitúa en los 71 años frente a los 68 de 2022.
El tiempo medio entre la primera solicitud y la resolución final de la Comisión de Garantía y Evaluación para la prestación de la eutanasia se redujo el pasado año de 41 a 36 días. Esto supone que la gestión de la prestación en Asturias, que asegura una muerta digna para el solicitante, se realiza dentro de los plazos establecidos por la Ley Orgánica de Regulación de la Eutanasia (LORE).
La incorporación de un equipo de apoyo técnico que refuerza todo el procedimiento ha contribuido a mejorar estos datos. El grupo se encarga de dar soporte a la gestión de la prestación de este derecho. Bajo la supervisión directa se encarga de coordinar y supervisar cada caso para facilitar y garantizar todos los trámites a las personas interesadas.