José Manuel Peláez nos acompañará también en este tiempo, cada vez más preocupado por lo que está ocurriendo en el espigón de la ría de Navia. Con los últimos temporales, "el espigón de piedra debe haber perdido otros diez metros", de manera que ahora estará en los 40 metros en total, frente a la escollera del oeste, mucho más robusta y larga. De manera que, mientras no haya compensación entre ambas infraestructuras, el mar seguirá golpeando con más fuerza en la margen derecha de la barra. Afirma que, dada la situación actual del espigón, las obras de emergencia que se acometan no servirán para dar solución a largo y plazo y manifiesta sorpresa después de haber escuchado la referencia del consejero de Fomento a las "compuertas" que regularían el volumen de agua.