La vicepresidenta del Principado de Asturias, Gimena Llamedo, ha presentado a la Federación Asturiana de Concejos, el proyecto de ley – al que se dan los últimos retoques - que permitirá que los ayuntamientos decidan si aplicar o no la futura tasa turística y en qué cuantía lo hacen, dentro de unos baremos que recogerá el propio texto que, una vez sea aprobado en Consejo de Gobierno, deberá ir al Parlamento asturiano. La vicepresidenta del gobierno garantizaba plena «autonomía» a los ayuntamientos para que decidan también a qué destinarían esos fondos: a mejorar el destino a la desestacionalización, a la movilidad o a la profesionalización del sector, por ejemplo. Cecilia Pérez, presidenta de la FACC, señala que la tasa se aplicaría a través de las pernoctaciones.