Arancha Freije es una joven ganadera que desarrolla su oficio en San Martín de Oscos. Trabaja con unas 260 a 270 cabezas de ganado y, con motivo de la conmemoración del Día de la Mujer Rural, hemos querido saber cuáles son los principales retos que afronta. Se puso al frente de la ganadería, por la jubilación de su suegra, en el año 2016, cuando sólo tenían 29 cabezas de ganado. Hoy en día necesita unas 100 hectáreas de pasto que alquila a los vecinos y conocidos que van cesando en la actividad por jubilación y debe invertir al año unos 18.000 euros para el arrendamiento de esas fincas. Señala que en el último año, se han multiplicado por tres el coste de los insumos: el pienso y el gasóil, sobre todo. Porque los costes de la electricidad ha conseguido controlarlos un poco mejor, con la instalación de placas solares. En cualquier caso, afirma que cuando su explotación debería ser viable por sí misma, no se conseguiría, asegura, sin las ayudas PAC. Y señala que en Asturias, los ganaderos y ganaderas que como ella, ceban terneros, se han quedado sin las ayudas públicas establecidas para compensar los costes de la guerra de Ucrania.