Las energías renovables son presente y futuro, y desde Euskadi se han puesto manos a la obra parar tratar de cumplir los objetivos marcados por la nueva ley de transición energética y cambio climático, que señala que el ahorro en el consumo final de energía deberá ser, al menos, del 12% para el año 2030 y un 37% para el año 2050, tomando como base los datos de 2021. Objetivos ambiciosos porque "ahora mismo es muy difícil, por no decir imposible que podamos atender toda la demanda energética que tenemos en Euskadi, porque la industria consume muchísima energía y tenemos un sistema de movilidad que consume incluso más que la propia industria"