Hay lugares que se descubren despacio, caminando, observando el paisaje y saboreando lo que ofrece la tierra. En Aiaraldea, los visitantes pueden recorrer pequeños pueblos y visitar bodegas donde el txakoli se produce desde hace generaciones, convirtiéndose en un símbolo del territorio. Tras un año de trabajo entre administración y sector privado, la Ruta del Txakoli inicia su etapa renovada, dotándose de entidad jurídica propia y nuevos proyectos para consolidar la comarca como un destino turístico sostenible.