Pello Bilbao, uno de los ciclistas españoles más
regulares de los últimos años, reflexiona sobre cómo ha cambiado el ciclismo
desde sus inicios: de una vida casi normal y sin enormes sacrificios, a un
deporte dominado por el dato, la ciencia y el control constante.
Con la modestia
que lo define —“nunca he sido el mejor en nada, pero sí regular”— habla de su
relación con el liderazgo, del coste humano del alto rendimiento, de la
seguridad en el pelotón y de una retirada que supone salir por fin de la
burbuja del ciclismo profesional. Y del futuro…
honesta y serena a un deporte que ha evolucionado mucho… pero no siempre en lo