Cada vez son más las dificultades con los que se están encontrando los centros escolares para llenar sus aulas, sobre todo con la caída de la natalidad, a lo que hay que sumar la las plazas que los centros deben guardar para el cubrir el cupo de vulnerabilidad. Dos aspectos que cuidan desde hace años en el CEIP de Judimendi, que además desde el curso pasado han decidido dar un paso más allá, desde el aula de dos años. Han dejado a un lado el modelo lingüístico A para apostar por el D, en el que la educación de los pequeños se hace de manera íntegra en euskera. Esto ya es noticia por sí sólo, pero más si vemos el tipo de alumnado que llega hasta esta escuela, y es que son muchos y muchas las pequeñas que tienen origen extranjero. Una dificultad que lejos de ser así se ha convertido en una oportunidad para acoger aún más a estas familias en el barrio e integrarse, de hecho las cifras de matriculación no hacen más que crecer.