Los fríos de enero parece que ya empiezan a pasar de largo, aunque aún nos levantamos algunas mañanas con heladas, pero poco a poco la huerta se va recuperando. Acaba de pasar Santa Agüeda con las canticos y el golpeo de las makilas en la tierra para despertarla ante la primavera que tenemso a vuelta de la esquina, y nosotros lejos de hacer nada nuevo en nuestro huerto urbano, más allá de vigilarlo y cuidarlo con mimo, lo vamos a preparar para la, esperemos, subida de la temperaturas e inicio de la época de cultivo. Por que, ya saben, que se lo recordamos todos estos meses de frío es desaconsejable podar o transplantar las macetas porque les vamos a hacer más mal que bien a nuestras plantas.