En 2011, Israel invirtió miles de millones de dólares para convertir su marca, la marca Israel, en gay friendly. Fue una estrategia, una manera de intentar disociarla de la muerte, y funcionó. Pero, ¿es real? ¿Es cierto que Israel hace una férrea defensa de los derechos del colectivo LGTBIQ+?
El martes que viene, de la mano de Ikusgune, el Observatorio contra la LGTBIfobia de Vitoria, Murad Ódeh, palestino, periodista y activista LGTBIQ+, entre otras cuestiones, responderá a esa pregunta.