Todo verdadero cristiano debe tener bien desarrollada la capacidad para distinguir el mal o la falsedad "desde lejos".
Cada día nos enfrentamos a nuevos retos para no dejarnos engañar por las artimañas del maligno y nos "secuestre" en nuestra mente para dejar de seguir el verdadero Evangelio.
Es claro que usará como lo ha hecho hasta a hora, hombres y mujeres corrompidas por el pecado. Estudiemos la Palabra, oremos y fijémonos que toda enseñanza sea cristo céntrica, esta será la manera de estra bien librados.