La santificación o separación de las cosas, personas, proyectos del mundo, o sea que nos puede perjudicar en nuestro andar espiritual y de comunión con Dios, debe ser una de las acciones mas importantes para demostrar que en realidad conocemos a Dios.
Dios es tres veces santo y nosotros debemos ser también santos, esto nos dará la certeza que estamos caminando rumbo al cielo, hablando del andar del creyente.