Jesús de manera directa nos interpela a nosotros, podríamos decir mirándonos a los ojos, nos recuerda que el Padre nos ha dado en cantidad dones, distintos unos de otros respecto a los demás hermanos y que esos dones, talentos o como se quieran llamar deben rendir frutos, frutos los cuales el Padre en su derecho exigirá y mientras mas generosa haya sido la gracia sobre más se te pedirá, de manera que el mensaje claro hoy del Señor es, levántate, no te quedes sumido en la inoperancia, pon a trabajar tus talentos, úsalos, así sientas que no seas digno, porque la única manera para lograr sentir esas dignidad es usarlos al servicio del Padre y en el momento menos pensado serás por tu servicio, merecedor de lo que pensaste no ser.