Escuchemos a Jesús como nos llama la atención y como nos advierte a estar vigilantes de nuestra salvación, no podemos caer en la confianza solo porque ha hecho prodigios en nosotros, porque al caer, caeremos peor que aquellos que nada conocen de Él, el Señor también nos advierte que hay aquellos a los que envía a nosotros, si los rechazamos, si los ignoramos, no lo hacemos con esas personas, lo rechazamos a Él y por tanto al Padre Celestial.