En este capitulo, te hablamos de como en ocasiones nos tratamos con mucha dureza. En ocasiones sentimos que pudimos haber hecho cosas de mejor forma, hubieramos actuado diferente y estamos en batalla constante. Te invitamos a parar, darte un segundo para aceptar que en ese momento era lo que conocías y lo que más toca hacer es aceptar lo que fue, aprender y darte cuenta que así como eres capaz de dar mucho amor y consuelo a los demás, te lo des a ti mismo. ¡Todo comienza en ti! ¡Amate! ¡Aceptate!