ÂżNo te ha pasado que crees que ya estás bien, que por fin saliste de esa racha pesada... y de la nada vuelve la ansiedad? Como si el cuerpo y la mente se pusieran de acuerdo para recordarte todo lo que habĂas intentado dejar atrás: el insomnio, los sobrepensamientos, ese nudo en la garganta que no te deja hablar bien, el miedo a perder el control... o a morirte sin razĂłn.
En este primer capĂtulo quiero que hablemos de eso sin rodeos, sin culpa y sin vergĂĽenza. Porque sanar no es una lĂnea recta, y muchas veces retroceder tambiĂ©n hace parte del proceso. Vamos a tumbar mitos sobre los pensamientos intrusivos, entender por quĂ© nos cuesta tanto comunicarnos cuando estamos ansiosas, y te voy a compartir formas reales, prácticas y aterrizadas de calmar esa mente que no para y ese cuerpo que no logra descansar.
Este espacio es para eso: para que respires, sueltes, te sientas acompañada y no tan sola en lo que estás viviendo. Bienvenida al Confesionario de la Ansiedad. Aquà no juzgamos, aquà sanamos juntas.