Cuestionarnos todo es una forma de no seguir instrucciones, en la pregunta siempre se esconde una inquietud, una intención de ir más allá de lo que sabemos pero sobretodo de la necesidad de saber. Nos han dicho que cuestionarnos todo es una de las mejores formas de la rebeldía, pero con el tiempo y la experiencia nos damos cuenta que hay preguntas que hacen más mal que bien, que hay cuestionamientos que nacen de la duda más que de la intención de saber. De este tipo de preguntas, en específico de una, es que vamos a hablar el día de hoy.