Todo el mundo tiene una imagen particular de los estafadores. Ya sea gente elegante, atractiva y culta, o todo lo contrario, gente mal vestida, grosera y siempre huyendo de la ley. Ahora platicamos sobre dos estafadores particulares, uno muy popular gracias a la película "Atrápame si puedes" y otro que se dedicó a la venta de artefactos mesoamericanos. ¡Acompáñanos!