En este devocional profundo hablamos de una verdad que puede cambiar tu vida: tu cuerpo es templo del Espíritu Santo.
Muchas mujeres cristianas dicen “no lo merecía” al hablar de la cruz, pero sin darse cuenta siguen viviendo desde la culpa, la vergüenza y el autosabotaje. La Biblia dice que somos nueva criatura (2 Corintios 5:17), hijas de Dios (Juan 1:12) y que ninguna condenación hay para las que están en Cristo (Romanos 8:1).
Entonces, ¿por qué seguimos castigándonos con dietas extremas, ansiedad y perfeccionismo espiritual?
En este episodio conectamos identidad en Cristo, neurociencia, dominio propio y transformación de hábitos. Hablamos de cómo la gratitud activa coherencia, cómo la culpa eleva el estrés y cómo vivir un día a la vez, sin fecha de expiración.
Si eres una mujer cristiana que quiere perder peso, cambiar sus hábitos y caminar consciente de la presencia de Dios en su cuerpo, este devocional es para ti.