Reconozcamos a nuestros hijos con un abrazo y un beso por todo su esfuerzo, porque en estos tiempos de pandemia son ellos los que más rápido se han adaptado y a los que menos hemos reconocido.
Esta es una bonita reflexión que debemos tener muy presente en estos tiempos tan difíciles para todos y la podemos escuchar todos los días antes de dormir para tenerla siempre presente.