Las bandas de bronce en el norte de Chile, ocupan un lugar bien especial para los carnavales y todas las festividades. “Hay bandas que trabajan todo el año, que visitan cada pueblo, cada actividad, cada santo patrono de los lugares”. La música es una forma de hacer una ofrenda a la “madre tierra”, a la Pachamama.
Conocer el altiplano andino y tenía alguna idea sobre qué eran las fiestas religiosas y carnavales en la zona. Las bandas de bronce tenían el papel de animar musicalmente las festividades altiplánicas de Perú, Bolivia y Chile. La Tirana, San Lorenzo, la virgen de las Peñas y los santos patronos de cada pueblo es un fenómeno de fusión cultural.
“Por entonces ya se hablaba de conceptos como sincretismo cultural y otros tópicos, en el fondo, cómo las comunidades van adaptando elementos foráneos a su cultura originaria” credos y costumbres.
Los instrumentos de bronce —fundamentales para estas agrupaciones musicales— llegaron a la región altiplánica con las bandas del Ejército, a fines del siglo XIX, cuando interpretaban marchas militares. Con el tiempo hemos comprendido el rol cultural como instancias de participación y unión social, de fraternidad y sentido de pertenencia”, patrimonio que emerge del norte de Chile. Al punto de que incluso, ya hay de estas bandas en Santiago, en la zona central de Chile. Son muchas las agrupaciones musicales, las que se multiplican y se expanden, incluso hacia el sur del país.
Las bandas de bronces no son un fenómeno exclusivo del altiplano. “Se da en muchas partes del mundo, por ejemplo, en el norte de Inglaterra con las minas de carbón, en Corea del Norte, en la región de Los Balcanes, en Norte América en ciudades como Nueva Orleans”, cuenta los expertos
Es la interacción artística entre la danza y la música la que nos permite entender el valor que tienen estas bandas de Bronce, como agentes de encuentro y cruces multiculturales, sino que fue más bien es un proceso, que primero tuvo una etapa de investigación conocer el valor sonoro que otorga a las tradicionales coplas, cantos y entonaciones que nacen desde el mundo andino, profundizar en la expansión del mundo andino a los largo de Latinoamérica, como es el caso de la danza del Taquirari sus variaciones según donde se fue adaptando. Las agrupaciones son capaces de organizar a decenas, o incluso cientos de personas, para los carnavales y distintas festividades, además de la capacidad creativa con los vestuarios y atuendos, “buscando siempre, una estética bien definida y su propia belleza”
Las festividad de las cruces de Mayo es una tradición Andaluza, que fue parte de las costumbres asentadas con la colonización. Sin Embargo, hoy representan un valor patrimonial.