Hacía buen tiempo que había dejado de sentir orgullo por guerra alguna, sea por haber participado en ella, sea por que se hiciera referencia histórica que tratara de exaltar la valentía del soldado.
El tiempo lo hizo saber, que en cualquier guerra, el objetivo principal, era asesinar al adversario. Y no lograba sentirse bien con eso.
Jaime, trabajaba desde su propia empresa de publicidad que promocionaba el turismo de mochila para pequeños hoteles y hostales en mano de micros y pequeños empresarios desde el 2016.
En su máquina, diseñaba campañas para atraer a turistas de Europa y Norteamérica, pero fundamentalmente de este último, por pertenecer al mismo continente y por la cercanía relativa con el destino turístico, lo que aumentaba la demanda que aquellos ciudadanos por el turismo soleado, el que les resultaba relativamente barato para el bolsillo de aquellos cheles cara pálida, que buscaban un poco de color en sus rostros. Y que le dejaban a su país mucha satisfacción entre las familias de los propietarios de aquellos pequeños negocios que vendían caprichos.
Sin embargo, había notado que durante el mes de septiembre, venían menos cheles, respondiéndose así mismo; que se trataba a causa de la finalización de las vacaciones de verano en aquellos países.
Una noche, precisamente durante el mes de septiembre de ese año, en que departía con algunos cheles jóvenes una fiesta de tragos en una isla que exhibía un par de volcanes, notó que además de la fatal arritmia de los cheles al intentar bailar salsa, supo que ninguno de ellos era estudiante, y como nunca desaprovechaba una oportunidad para aprender, le preguntó a uno de los cheles que trabajaba con él en la promoción del turismo desde su propio país--- "¿porqué se reducía el número de visitas durante aquel mes?"
El chele dijo---aquí, durante todo el mes de septiembre, exaltan con exageración una pedrada que un soldado nicaragüenses le dio a un gringo. "Y eso; los asusta"
Managua, Nicaragua, septiembre del 2021
https://www.facebook.com/cajinamixter.dice.3