En lugar de estar buscando a la persona ideal, debemos convertirnos en la persona ideal. Además, la persona que llegue a nuestra vida no debe llegar a resolver nuestros problemas o a llenar nuestros vacíos, sino a compartir la felicidad y realización que tengamos en Dios.
¿Eres de las personas que ha pasado por muchos noviazgos y al final no te has definido por nadie? ¡Tienes que escuchar este programa! Te ayudaremos a trabajar en ti mismo(a) para convertirte en un buen partido.