De vez en cuando, el mundo del rock nos sorprende con la aparición de una banda que se sale de lo habitual. Una de esas bandas que no consigue inmediatamente la aceptación del gran público y que, probablemente, nunca llegue a conseguirla. Y justamente porque su propuesta es diferente.
Por lo general, son grupos que, tanto desde su música como desde sus letras, expresan la rebeldía de los jóvenes de su generación. Pero también logran conectar con quienes, como yo, ya tenemos unos cuantos años encima y recordamos lo que sentimos cuando, en nuestra juventud, descubrimos bandas que irrumpían en la escena musical con algo nuevo para decir.
Hoy el rock ya no ocupa el lugar de popularidad que tuvo durante tantas décadas. Y su papel como expresión de rebeldía, inconformismo y crítica social aparece cada vez con menos frecuencia.
Por eso, cuando surge una banda con una propuesta propia, con cosas para decir y con la capacidad de transmitirlas mediante un rock directo, sencillo, poderoso y original, vale la pena prestarle atención.
Y precisamente por eso, hoy les propongo recorrer el nuevo trabajo de Fontaines D.C., una de las grandes revelaciones del post-punk surgidas de Dublín, Irlanda.
Hola, mi nombre es Gustavo Sassano y estás escuchando Subí El Volumen, nuestro espacio dedicado a la música nueva.
Antes de meternos de lleno en el nuevo álbum de Fontaines D.C., vamos a recordar unas cuantas canciones de sus trabajos anteriores.