Uno de los efectos a largo plazo de la
pandemia es la exacerbación del flujo migratorio de Latinoamérica hacia Estados
Unidos. Muchos países del hemisferio aún no han logrado recuperarse, y con la
expansión de las bandas criminales que operan de manera trasnacional, cada vez
más gente decide buscar un mejor futuro en la tierra del Tío Sam.