No es un secreto que el presidente López
Obrador a lo largo de su sexenio ha tratado de someter a los otros poderes de
la Nación y organismos autónomos, cooptando espacios, y tratando de desaparecer
a los que no ha podido controlar o que le representan oposición a su proyecto
de gobierno. El caso más particular y de mayor relevancia es la Suprema Corte
de Justicia de la Nación.