Mirar la ausencia de datos transparentes, es sólo una parte del problema en torno a los sistemas públicos en atención al Covid-19. Que cada país cuentas sus muertos y contagiados como quiere, es una realidad a pesar de las recomendaciones de la OMS. En Chile, el problema de registro implica márgenes de error que engordan por situaciones tan pedestres, como la mala ortografía de un médico en el llenado de un casillero, en vez de tener opciones para seleccionar. Juan José Soto, quien estuvo a cargo de la Unidad de Modernización del Estado, releva también el reclamo de los investigadores "que reciben datos en formato pdf, en vez de hacer un vaciado de data compatible, más rápido y evitando errores". La información medible de las personas, a juicio del académico y Administrador Público, Héctor Sepúlveda, es fundamental para la operabilidad de los servicios, sin embargo reitera su preocupación señalando que "tenemos estructuras digitales que son de los años setenta y la modernización del Estado debe ser constante. Ha faltado liderazgo para reconocer las limitaciones y pedir ayuda a las instituciones que sí lo tienen".