La primera mujer que cruzó sola el Atlántico en avión, Amelia Earheart, tenía corazón de aventurera y unas ansias de libertad que iban mucho más allá de los riesgos quecorría. El mismo día de su matrimonio, le escribió una carta a su publicista y eterno enamorado, George Putman, advirtiéndole que no podía cortarle sus alas.