Casado se contradice y dice defender el uso y estudio en español en toda España, mientras toma como modelo el implantado por Feijoo en Galicia quien, desde su traición a su promesa de libertad linguistica en Galicia hace diez años, sigue negando a los alumnos gallegos la posibilidad de estudiar EN español las principales asignaturas en educación o relega el español de la actividad oficial de la Xunta de Galicia