El pecado de omisión es cuando no llevamos a cabo una acción que sí deberíamos, es no hacer lo que es correcto, según la Biblia. Ejemplos: no orar, no adorar a Dios, no bendecir al prójimo, no compartir la Palabra, etc.
Santiago 4:17 es un versículo clave sobre los pecados de omisión: "Al que sabe hacer lo bueno, y no lo hace, comete pecado."
¿Cuántas veces te ha pedido Dios hacer algo, y no lo has hecho?
Por ejemplo: ¿Te ha pedido Dios que perdones a alguien?
Todo lo que los hijos de Dios hagamos a favor de los demás (creyentes o no creyentes), lo hacemos por Jesús. Sin embargo, no hacer lo que deberíamos, puede acarrearnos consecuencias graves.