TBB EL REDENTOR

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By Dr. David RodriguezReligion & SpiritualityChristianity
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TBB EL REDENTOR episodes

  • Cosas que Dios nunca prometió

    Muchos creyentes han interpretado mal las promesas del Señor. En esta tarde el predicador quiere dejarnos claro: “Cosas que Dios nunca prometió”, pero como padre amoroso cuida de nosotros, nos ayuda, está con nosotros, nos ofrece salvación, suple nuestras necesidades espirituales y nos guarda del mal. Dios no miente y cumple lo que promete. Pongamos nuestra fe en Dios.


    33 min
  • Espíritu apagado

    Debemos amar y servir al Señor con esmero y entusiasmo, con el fuego de Dios en nuestras almas.
    El fuego en la Biblia es una imagen del Espíritu Santo.
    Sin embargo, podríamos extinguir ese fuego al contristar al Espíritu Santo,
    lo cual sucede lentamente, hasta que lo hayamos apagado totalmente.
    Cuando vivimos conforme a la carne, y no lo resolvemos, terminamos en muerte espiritual.
    Gálatas 5: 19 - 26 nos detalla los diferentes pecados que entristecen al Espíritu; y nos recuerda poner en práctica el fruto del Espíritu que vive en nosotros

    55 min
  • El Profeta Eliseo 18- Final: Eliseo y Jesús

    En este estudio se hace una comparación entre el profeta Eliseo y nuestro Señor Jesús, en cuanto a sus vidas, personalidades y milagros.
    Los nombres de ambos tienen similitud, Jesús significa: Dios salva; y Eliseo: Dios es salvación.
    Ambos tuvieron precursores. Eliseo a Elías, y Jesús a Juan el Bautista.
    Jesús vino a librar al ser humano de la esclavitud; Eliseo libró a los hijos de una viuda de ser esclavos.
    Ambos tuvieron a un discípulo amante del dinero. Eliseo a Giezi; Jesús a Judas Escariote.
    Los hijos de los profetas seguían a Eliseo; los apóstoles seguían a Jesús.
    A ambos les gustaba interactuar con la gente.
    Ambos hicieron milagros de resurrección.
    Ambos multiplicaron los panes.
    Ambos sanaron leprosos.
    Para los judíos, tanto Eliseo como Jesús eran profetas de Dios.
    Sin embargo, Jesucristo era el Mesías que habría de venir, el Hijo de Dios, y vino, aunque los suyos no lo reconocieron como tal.

    43 min
  • El Profeta Eliseo 17: Su muerte

    Cuando Eliseo enfermó con la enfermedad por la cual moriría, Joás, rey de Israel, vino a él y lloró sobre su rostro.
    Eliseo le dijo al rey que tomara un arco y flechas, y poniendo sus manos sobre las del rey, lo orientó a lanzar la flecha hacia el oriente, hacia Aram, profetizándole victoria sobre los arameos de Afec.
    También le pidió al rey tomar las flechas y golpear la tierra.
    Como el rey golpeó solo tres veces y se detuvo, Eliseo se enojó con él, argumentando que de haber golpeado cinco o seis veces, habría herido a Aram hasta exterminarlo.
    Y murió Eliseo y lo sepultaron.
    En ese tiempo, los moabitas solían invadir la tierra de Israel. En una ocasión que llevaban un muerto a enterrar, al ver merodeadores acercarse, los hombres, asustados, tiraron el cadáver en la tumba de Eliseo. Al tocar los huesos de Eliseo, el muerto resucitó.
    Aún después de muerto, este gran profeta de Dios continuó haciendo milagros.

    46 min
  • Profeta Eliseo 16: ¿Qué hizo llorar al profeta Eliseo?

    El profeta Eliseo tenía una misión pendiente en territorio enemigo...
    Eliseo iba rumbo a Damasco, Siria, cuando Hazael, siervo del rey Ben-adad de Siria, vino a él con un gran presente de parte del rey, para que Jehová le revelara, a través de Eliseo, si viviría o moriría de la enfermedad que padecía. El rey, incrédulo, pidió ayuda a un creyente.
    El profeta le dice a Hazael que su rey sanaría, pero que moriría.. Sin embargo, se queda mirando a Hazael de una manera que lo ruboriza. Hazael le inquiere, y Eliseo le confiesa lo que Dios ya le había revelado: que él sería rey de Siria, y no tendría piedad con el pueblo de Israel. Eliseo llora por el mal que vendría sobre su pueblo.
    Hazael regresa a su rey, y no le dice toda la verdad. Al siguiente día, lo asesina, y él es coronado rey de Siria.

    46 min
  • El Profeta Eliseo 15: ¿Coincidencias o Dios trabajando?

    ¿Fue la restauración de sus tierras y su casa a la Sunamita, coincidencia u obra de Dios?
    Eliseo había aconsejado a la mujer sunamita, cuyo hijo él había hecho vivir, a que dejara su casa y sus bienes, y se fuera adonde pudiera, pues vendría una gran hambruna, de parte de Jehová, a Israel, por siete largos años. La mujer, confiando en el varón de Dios, partió con los suyos a la tierra de los filisteos.
    Sin embargo, al regresarse, después de los 7 años, se encontró con que había perdido su casa y sus tierras.
    De manera osada esta mujer fue ante el rey a implorar que intercediera para que lo suyo le fuera devuelto.
    Ella y su esposo eran personas generosas y temerosas de Dios que habían ayudado siempre al profeta Eliseo y, Jehová, a través de Eliseo, también los había ayudado a ellos, haciéndoles grandes milagros.
    El rey seguramente había oído sobre todos estos milagros y, teniendo harta curiosidad, por conocer la historia privada del profeta de primera mano, buscó al siervo de Eliseo, y lo cuestionó sobre tan increíbles cosas.
    Giezi, el siervo de Eliseo, estaba contándole al rey sobre los milagros asociados con la Sunamita, cuando la mujer entró a hacer su petición al rey. Entonces, el rey hizo que se le devolviera todo lo que era suyo, e incluso, todos los frutos de sus tierras desde que ella había dejado el país.
    Este fue un tiempo perfectamente designado e hilvanado por Dios.

    54 min
  • El Profeta Eliseo 14: Lecciones de cuatro leprosos

    Samaria permanecía sitiada por el ejército sirio. El hambre y las necesidades eran ya insostenibles.
    El Señor da palabra profética a Eliseo: al siguiente día, toda la miseria acabaría. Mas, el ayudante del rey de Israel no creyó.
    Había cuatro leprosos fuera de la ciudad ( las personas con lepra eran expulsadas de las ciudades). Ellos deciden irse al campamento sirio a buscar alimentos. A fin de cuentas, podrían ser perdonados, aunque también podrían morir en el intento.
    Al llegar al campamento sirio, se dan cuenta que estaba vacío, (Dios había hecho creer a los sirios que un gran ejército se acercaba, y estos habían huido despavoridos, dejando atrás todas sus provisiones y animales). Los leprosos recorren las diferentes tiendas, comen, beben y encuentran oro y plata, y esconden todo.
    Entonces, deciden regresar al palacio, y contar a la gente. Los samaritanos, fuera de control, aplastan al ayudante del rey, y muere. Eliseo le había profetizado que vería el milagro de la abundancia, pero que no lo disfrutaría, y se cumplió.
    Dios usó a estos cuatro hombres leprosos osados, para salvar a los israelitas de morir de hambre y calamidades, cercados por los sirios.

    49 min
  • El Profeta Eliseo 13: Se comieron a sus hijos

    Ben-adad, el rey de Siria, reunió a todo su ejército y sitió la ciudad de Samaria por muchos meses.
    Esta fue una gran campaña militar, muy bien preparada, para matar de hambre y sed a Samaria, la capital de Israel, y así destruir el reinado de Joram.
    Sin embargo, esta terrible e inhumana forma de hacer rendir a Israel, serviría para mostrar verdaderamente quiénes eran los israelitas, cómo estaban corrompidos desde su corazón. Ellos tendrían que ser juzgados, pues ya Dios les había dado muchas oportunidades de redimirse, y seguirlo a Él, mas no lo obedecieron.
    Ahora, el hambre era tal, que tenían que pagar precios muy altos por las provisiones que encontraban, incluso, llegaron a comer animales inmundos.
    Y, lo peor, lo más escalofriante, es que también algunos se comieron a sus propios hijos.
    Tenía que quedar en evidencia el estado moral del pueblo de Dios y de su rey Joram, quien ya en repetidas ocasiones había recibido pruebas de la gracia y del poder de Dios, sin que su corazón se dejará cambiar por Jehová.
    Aquí vemos la gran astucia de Siria, para doblegar a Israel, y también la total corrupción moral de Samaria. Pero, por sobre todo, nos damos cuenta que Dios mismo era quien estaba tratando de ganar el corazón de su pueblo mediante el juicio y la gracia.

    52 min
  • El Profeta Eliseo 12: Un ejército ciego

    El rey de Siria tenía el objetivo de destruir a Israel, pero todo lo que planeaba para lograrlo era revelado por Dios al profeta Eliseo, y este advertía al rey de Israel.
    Cuando supo que era el hombre de Dios el que sabía y revelaba sus planes a Israel, quiso acabar con él, y mandó a un gran ejército para atraparlo.
    El criado de Eliseo se aterró al ver que estaban rodeados x los sirios, pero el Profeta oró a Dios, para que abriera los ojos de su siervo, y este viera el ejército de ángeles de Dios que los protegía.
    También oró para que cegara al ejército de Siria. Entonces, les propuso guiarlos al profeta que buscaban, solo que los llevó ante el mismísimo ejército de Israel en Samaria, y allí oró de nuevo a Dios para que les abriera los ojos.
    Finalmente, Eliseo sugirió alimentarlos y enviarlos de regreso a Siria. Así lo hizo el rey de Israel, y nunca más hubo esta clase de conflicto entre las dos naciones.
    El Señor protege a sus hijos en todo momento, y de disímiles maneras. Él es nuestro pronto auxilio

    52 min
  • El Profeta Eliseo 11: El hacha que cayó al río

    Los hijos de los profetas hablaron con Eliseo, para que les autorizara ir hasta el río Jordán a cortar madera, pues querían construir un lugar de reunión más amplio que el que tenían. El profeta les dice que vayan, pero uno de ellos le pide a Eliseo que los acompañe, y Eliseo va con ellos. Al llegar al río, y comenzar a cortar palos, se le suelta el hacha a uno de ellos, y cae al agua. El hacha estaba en el fondo del río. El joven llama a Eliseo, y se lamenta, pues el hacha no era suya. La había pedido prestada. Eliseo cortó un palo, lo lanzó al río por donde había caído el hacha, y esta flotó.
    Este milagro lo hizo el profeta porque Dios lo ungió para ello. Nuestro Dios es Dios de las cosas grandes, y también de las cosas pequeñas.

    53 min

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