Este episodio examina las presiones, tanto actuales como históricos, para presentarse como “políticamente correcto” en sus comunicaciones, presumiendo que eso consta evidencia de ser socialmente responsable y considerado de los demás. Pero también examina los peligros de nuestra compulsión de implicar que somos moralmente superiores a los que difieran o no estén de acuerdo con nosotros, y mira nuestra tendencia de prevenir o evitar toda incomodidad (sobre todo la nuestra). Indica cómo nuestras tendencias culturales de narcisismo y la presuposición equivocada que mi incomodidad tiene que ser, por fuerza, la culpa de otro, puede, de hecho, aumentar a nuestra incomodidad, en vez de resolverla. Examinamos a como aguantar la incomodidad, por voluntad propia, es una parte necesaria del proceso de nuestro crecimiento, y el antídoto al peligro autocrático de insistir en la conformidad, como si fuese la prioridad más alta de nuestro bienestar.