Al principio no hay diferencia entre la persona valiente y la cobarde: las dos tienen miedo. La diferencia es, que la cobarde escucha sus miedos y se guía por ellos, mientras que la persona valiente los deja a un lado y sigue hacia delante.
Los miedos están ahí y los conoce, pero la persona valiente avanza hacia lo desconocido a pesar de todos los miedos. Valentía no significa ausencia de miedo, sino avanzar hacia lo desconocido a pesar de los miedos.