“Si se humillare mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado, y oraren, y buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos, y perdonaré sus pecados, y sanaré su tierra".
La humillación es un paso fundamental para la restauración, la humillación debe venir de todos los miembros que componen la iglesia de Dios...