Su hija Florencia Cuenca, de 31 años, fue acribillada junto a su novio por el ex de ella. Ocurrió el 1° de diciembre en Ciudad Jardín, partido bonaerense de Tres de Febrero. La chica expiró tras dos meses de agonía. Su pareja perdió la vida de inmediato. Los dos hombres, el fallecido y el autor de los disparos, que se encuentra detenido, tienen nacionalidad venezolana.
«Ahora lo que nos queda es luchar; sabemos que es en la calle, es juntos; como dijo la compañera cantante recién ¿no? es juntarnos, amucharnos y salir adelante; acá tenemos el ejemplo del compañero Luis», fija la mirada en un punto del auditorio, que suma cerca de un centenar de personas conmovidas; «muchas gracias por prestarme este espacio para poder hablar; lo que les quiero pedir es que si llegan a ver el nombre de Florencia Cuenca en cualquier red social o volante que les dan o algo difundan; les pido que nos ayuden en esto porque se viene un camino bastante largo; ellos quieren cerrar la causa acá».
Violeta Flavia Kuperman anda para todos lados decidida a dar pelea por la memoria de su hija. La foto principal la retrata en la Avenida de Mayo durante la marcha del 19 de marzo en apoyo de los jubilados. Sus palabras en cambio corresponden a la imagen inferior, tomada el 15 de marzo en una peña para recordar a Darío Santillán y Maximiliano Kosteki en el partido bonaerense de Avellaneda. Este convite fue convocado por Luis Alberto, el papá de Darío. En ambas postales a mano derecha de la voz del testimonio puede apreciarse a Celeste, su otra hija, hermana menor de la víctima de femicidio.
Flavia Florencia Cuenca tenía 31 años y estaba en pareja con Yhonny Alberto Peralta Barreto, de 28, venezolano. Ambos se encontraban en el domicilio de dos plantas del muchacho, calle De los Paraísos al 6500, intersección con De los Gladiolos, Ciudad Jardín, partido de Tres de Febrero. La sucesión de 17 disparos gatillados por Edward Jesús Belmonte Marrero, asimismo venezolano, de 32, habrá conmocionado la placidez de la zona, un vergel pintoresco de senderos zigzagueantes, áreas verdes y árboles. Unas cuantas de las arterias vehiculares llevan nombres de plantas, coherente con la profusión de naturaleza.