Esta semana hablamos de esas novelas con premisas buenísimas, inicios que te atrapan desde la primera página pero extensiones innecesarias. Es decir, que pudieron ser grandes cuentos y no novelas soporíferas. Cuéntanos cuáles se te ocurren.
Hablamos de:
- El maestro de Go, Yasunari Kawabata
- Las vírgenes suicidas, Jeffrey Eugenides
- Una vida en venta, Yukio Mishima
- El psicoanalísta, John Katzenbach
- Orbital, Samantha Harvey
- Las intermitencias de la muerte, José Saramago