Todos
tenemos un propósito en la vida, un don único o un talento especial para
ofrecer a los demás. Y cuando combinamos este talento único con el servicio a
los demás, experimentamos el éxtasis y la exaltación de nuestro propio
espíritu, que es el objetivo supremo de todos los objetivos. Hoy, me pregunto
cómo puedo servir al mundo. Hoy, expreso mis talentos y los utilizo en servicio
de la humanidad. Aquí y ahora pierdo la noción del tiempo físico y manifiesto
abundancia, tanto en mi propia vida como en la vida de los demás. Hoy abrazo a
mi autenticidad, compasión y bondad. Aquí y ahora estoy en paz con mi SER,
entiendo que no hay que llegar a ningún lugar, ya estamos en CASA.