Seguramente habrá escuchado en alguna ocasión a alguien decir o tal vez usted lo habrá dicho esto: “se me fue la musa”; para hacer así referencia de que ya no tenían inspiración. Esta expresión viene del hecho de creer que la inspiración venía de unas diosas llamadas “musas”. En la mitología griega, las nueve musas son diosas de las distintas artes, como la música, la danza y la poesía. Dotadas de maravillosos talentos artísticos.
Durante siglos las personas han buscado inspirarse de alguna forma. Apartándose a lugares recónditos, en montañas, cuevas o ir a lugares donde supuestamente habían espíritus que devolverían la inspiración; tanto para las artes como la música, la danza, la poesía o buscando la inspiración para hacer algún negocio.
En cuanto al pueblo de Dios se buscaba la inspiración alejándose durante un tiempo de los ruidos de la comunidad como lo hizo Moisés o el mismo Jesús cuando se apartaba a orar.