Santiago 1:21 “Por lo cual, desechando toda inmundicia y abundancia de malicia, recibid con mansedumbre la palabra implantada, la cual puede salvar vuestras almas.”
Uno de los sustantivos o frutos del Espíritu Santo, que enumera el apóstol Pablo en la carta a los gálatas y de los que dice que contra tales cosas no hay ley, es la “mansedumbre”. Gálatas 5:22-23 “Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, 23 mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley.”
Se ha hablado y mucho de los otros frutos; pero muy poco de la “la mansedumbre”. La mansedumbre es la condición o el carácter manso de una persona. Quiere decir que es benigno, es apacible, pacifico no violento ni pendenciero.