Efesios 1:13 “En él también vosotros, habiendo oído la palabra de verdad, el evangelio de vuestra salvación, y habiendo creído en él, fuisteis sellados con el Espíritu Santo de la promesa.”
Para poder entender lo extraordinario de este mensaje que nos trae el Espíritu Santo por medio del apóstol Pablo, debemos leer unos versículos del libro del Apocalipsis que nos revelan la transcendencia de dicho sello.
El primer versículo que quiero que leamos es: Apocalipsis 9:1-6 “El quinto ángel tocó la trompeta, y vi una estrella que cayó del cielo a la tierra; y se le dio la llave del pozo del abismo. 2_ Y abrió el pozo del abismo, y subió humo del pozo como humo de un gran horno; y se oscureció el sol y el aire por el humo del pozo. 3_ Y del humo salieron langostas sobre la tierra; y se les dio poder, como tienen poder los escorpiones de la tierra. 4_ Y se les mandó que no dañasen a la hierba de la tierra, ni a cosa verde alguna, ni a ningún árbol, sino solamente a los hombres que no tuviesen el sello de Dios en sus frentes. 5_ Y les fue dado, no que los matasen, sino que los atormentasen cinco meses; y su tormento era como tormento de escorpión cuando hiere al hombre. 6_ Y en aquellos días los hombres buscarán la muerte, pero no la hallarán; y ansiarán morir, pero la muerte huirá de ellos.”
Y el otro versículo es semejante a este y también lo encontramos en el libro del Apocalipsis. Apocalipsis 7:1-4 “Después de esto vi a cuatro ángeles en pie sobre los cuatro ángulos de la tierra, que detenían los cuatro vientos de la tierra, para que no soplase viento alguno sobre la tierra, ni sobre el mar, ni sobre ningún árbol. 2_ Vi también a otro ángel que subía de donde sale el sol, y tenía el sello del Dios vivo; y clamó a gran voz a los cuatro ángeles, a quienes se les había dado el poder de hacer daño a la tierra y al mar, 3_ diciendo: No hagáis daño a la tierra, ni al mar, ni a los árboles, hasta que hayamos sellado en sus frentes a los siervos de nuestro Dios. 4_ Y oí el número de los sellados: ciento cuarenta y cuatro mil sellados de todas las tribus de los hijos de Israel.”
Pero estas cosas acontecerán después del arrebatamiento de la Iglesia en un tiempo que la misma Biblia llama La Gran tribulación.
Ahora bien; el tema de hoy no es el arrebatamiento ni los acontecimientos; los duros acontecimientos que se sucederán a lo largo y ancho del mundo entero, sino el ser sellado.
Estos hombres que han sido sellados son 12 mil escogidos de cada una de las 12 tribus de Israel. Estos 144.000 judíos que han sido sellados; serán los encargados por Dios para predicar el Evangelio para el regreso de Cristo.
Ya hemos leído que solamente ellos, los sellados son los únicos que no recibirán daño alguno. La gran diferencia entre ellos y nosotros nos la dice el mismo Espíritu Santo en nuestro versículo de inicio.
Efesios 1:13 “En él también vosotros, habiendo oído la palabra de verdad, el evangelio de vuestra salvación, y habiendo creído en él, fuisteis sellados con el Espíritu Santo de la promesa.” Y es que por haber oído y haber creído al mensaje de Salvación, las Buenas nuevas de redención hemos sido sellados.
Si has prestado atención a los versículos leídos hasta