Los cosméticos no producen cáncer, no lo curan, ni lo previenen. Ayudan a aliviar los efectos secundarios asociados a la quimioterapia y radioterapia. La clave esta en realizar un acompañamiento antes, durante y después de todo el proceso médico buscando la restauración, hidratación y recuperación de la belleza de la piel y prevenir futuras reacciones.