¿Cómo va tu entrenamiento físico? Generalmente, cuando queremos fortalecer nuestros músculos, vamos al gimnasio o cuando queremos prepararnos para una carrera, entrenamos todos los días corriendo en el parque o en las pistas, ¿verdad? Pero ¿cómo nos entrenamos espiritualmente? Es fácil decir que creemos en Dios cuando todo va bien. Sin embargo, ¿qué pasa cuando te sientes sin amigos, sin dinero, sin recursos, sin nada? ¿Estás preparado para gestionar, dentro de ti, el sentimiento de impotencia total?