En su sentido más amplio la inversión de impacto se refiere a las inversiones realizadas en empresas, organizaciones y fondos con la intención de generar un impacto social o ambiental medible y positivo al mismo tiempo que genera un rendimiento financiero. Esto incluye un rango de inversiones que van desde etapa muy temprana (capital semilla) hasta transacciones más típicas de private equity como son las fusiones y adquisiciones.
Las fundaciones, en particular, constituyen un actor fundamental en este sector de las inversiones de impacto, como se ha visto en otros países: constituyen una de las principales fuentes de capital en las fases iniciales del mercado. Muchas de las iniciativas clave en el desarrollo del mercado de las inversiones de impacto de los países miembros del GSG han financiadas por fundaciones privadas.