Desde 1992, diversas reformas legales abrieron las puertas a la generación de energía para el autoconsumo, se permitieron las sociedades y se establecieron costos muy bajos para el transporte de energía, que incluso se medían en centavos. En el 2000, surgieron las primeras empresas que generaban su propia electricidad, pero no la consumían ellas mismas, sino que iniciaron negocios fuera del margen de la ley. Elia Baltazar conversó con Mario Morales Vielmas, director de Intermediación de Contratos Legados, de CFE, sobre las consecuencias de estas irregularidades.