“Hay un modo de periodismo que se murió. No digo que el periodismo murió, sino un modo de ejercerlo. Si no se observa eso, vamos a ser los propios periodistas los que vamos a terminar muertos. No comprender cómo las audiencias buscan otro tono, otro tipo de información, entender cómo los podcasts son aire fresco para otro tipo de voz y comunicación… La soberbia periodística, el dedito levantado, el "yo te explico"... eso cansó, agotó a la gente. Así como agotó el grito en la política, también agotó el creer que uno tiene la verdad. Más allá de la grieta y de las fake news, la falta de información periodística, la mediocridad con que a veces se da la información, la falta de lectura, da mucha vergüenza. No quiero ni saber el sopapo final que nos van a dar las audiencias en tres años o antes si no nos ponemos a tono con lo que pasa”.